Son muchos los cursos de estimulación infantil, las teorías y autores que hablan del tema; sin
embargo la práctica y la experiencia profesional en la atención a niños y sus familias, permite
identificar las necesidades reales del personal que cumple con una labor muy importante para
el cuidado y desarrollo desde los meses hasta los 6 años.
Frecuentemente las personas que cumplen con esta función, desconocen aspectos del desarrollo que deben ser estimulados en el contexto familiar, pues los niños requieren además de atención alimentaria, en higiene y compañía, estar rodeados de situaciones y personas que promuevan y estimulen un desarrollo neurológico sano. Por ello, ser cuidador se debe considerar un trabajo que requiere de habilidades y conocimientos específicos.
El cuidador se convierte en el apoyo de los padres para la protección, la crianza, la estimulación y el aprendizaje; de ahí, que su formación sea necesaria asegurando atención y estimulación en las áreas de desarrollo psicomotriz, neurocognitivo, de lenguaje y psicosocial, primordiales para el bienestar del niño y la tranquilidad de la familia.
